- Preparación de las especias: Coloca en un mortero el clavo, el romero, el tomillo y el azafrán. Machaca las especias hasta obtener un polvo fino. Esto ayudará a liberar los aceites esenciales y los aromas intensos de las especias.
- Tamizado opcional: Si prefieres un condimento más fino, puedes pasar la mezcla por un colador para eliminar los trozos más grandes. Reintegra al mortero los trozos que no se hayan molido completamente y machaca hasta que todo esté uniformemente pulverizado.
- Añadir los restantes condimentos: Incorpora al mortero el ajo deshidratado, el pimentón dulce, la pimienta negra molida y el colorante alimentario. Mezcla bien para asegurar que todos los ingredientes se combinen homogéneamente.
- Mezcla final y almacenamiento: Mezcla todos los ingredientes hasta conseguir un condimento homogéneo. Transfiere el condimento a un frasco de cristal con cierre hermético y almacénalo en un lugar fresco y seco para mantenerlo libre de humedad.