- Preparar los tomates: Lava los tomates, retira el exceso de líquido y semillas si prefieres un pico de gallo menos húmedo. Córtalos en dados pequeños y resérvalos.
- Picar la cebolla y el chile: Pela la cebolla y pícala finamente. Luego, corta el chile serrano o jalapeño, retirando las semillas si deseas reducir el picante, y pícalo en trozos muy pequeños.
- Picar el cilantro: Lava el cilantro fresco y pícalo finamente, incluyendo los tallos más tiernos, ya que aportan mucho sabor.
- Mezclar los ingredientes: En un bol grande, mezcla los tomates, la cebolla, el chile y el cilantro hasta que estén bien combinados.
- Aliñar: Añade el zumo de lima y la sal. Remueve bien para que todos los sabores se integren de manera uniforme.
- Reposar: Deja el pico de gallo en la nevera durante al menos 15 minutos antes de servir. Este tiempo permite que los sabores se intensifiquen.
- Servir: Utiliza el pico de gallo como acompañamiento para tacos, burritos, nachos o cualquier otro plato que desees. También es ideal como aperitivo con chips de maíz o topos.
- Nota: Si no dispones de cilantro, y aún cuando es un ingrediente importante en esta elaboración, se puede sustituir por las hojas del apio picadas, perejil con moderación o no poner nada