Fondo de jamón

Caldo de jamón

Ingredientes:

2 L.
– 500 g, de huesos de jamón
– 1 cebolla grande
– 1 puerro
– 2 zanahorias
– 2 dientes de ajo
– 1 hoja de laurel
– 1 rama de apio (opcional)
– 5 granos de pimienta
– 2 litros de agua
– Algo de aceite de oliva virgen extra

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El caldo de jamón o fondo de jamón es una excelente base para muchas recetas, como sopas, guisos o arroces. Su sabor es profundo y delicioso, ideal para enriquecer diversos platos.

Paso a paso de la receta

Dificultad: Media
  1. Preparar los ingredientes: Si el hueso de jamón está muy salado, enjuágalo bajo el grifo con agua fría para eliminar el exceso de sal. También puedes escaldarlo durante 5 minutos en agua hirviendo si lo prefieres menos salado.
  2. Dorar las verduras (opcional): Si deseas un sabor más profundo, puedes dorar las verduras (cebolla, zanahorias, puerro, ajo) en un poco de aceite de oliva en la olla a presión sin la tapa, durante unos 5-6 minutos. Esto añadirá más sabor al caldo, pero puedes saltarte este paso si prefieres un caldo más ligero.
  3. Añadir los ingredientes a la olla: Coloca el hueso de jamón, las verduras (doradas o crudas), el laurel, los granos de pimienta y el apio (si lo usas) en la olla a presión. Vierte 2 a 2.5 litros de agua fría, suficiente para cubrir todos los ingredientes, pero sin exceder el nivel máximo de la olla.
  4. Cocinar a presión: Cierra la olla a presión y ponla a fuego alto. Cuando la olla alcance la presión (es decir, cuando la válvula comience a liberar vapor), baja el fuego a medio-bajo. Cocina durante 30-45 minutos. Para un sabor más concentrado, déjalo 45 minutos.
  5. Liberar la presión: Una vez que haya pasado el tiempo de cocción, apaga el fuego y deja que la presión se libere naturalmente, lo que puede tardar unos 10-15 minutos. No fuerces la apertura de la olla hasta que haya perdido toda la presión.
  6. Colar el caldo: Una vez que puedas abrir la olla, cuela el caldo usando un colador fino o una gasa para eliminar los sólidos (hueso, verduras, etc.). Si prefieres un caldo más claro, cuélalo una segunda vez.
  7. Ajustar la sal: Prueba el caldo y ajusta el punto de sal, ya que el hueso de jamón aporta bastante salinidad. Añade sal solo si es necesario.
  8. Enfriar y conservar: Si no lo vas a utilizar de inmediato, deja enfriar el caldo y guárdalo en la nevera por hasta 3-4 días, o congélalo en porciones individuales para usar en otras recetas. Puedes quitar la capa de grasa que se forma en la superficie tras refrigerarlo, si deseas un caldo más ligero.

Consejos:

  • Si quieres un caldo aún más profundo, puedes añadir un trozo de jamón curado (sin hueso) o unas lonchas de jamón serrano durante la cocción.
  • El caldo de jamón es ideal como base para preparar sopa de fideospotajes de legumbresrisottos, o para enriquecer guisos de carne.
  • Si prefieres un caldo más claro, evita dorar las verduras y haz una cocción más limpia desde el principio.