- Preparación típica de Navidad: Esta es una receta tradicional en muchas regiones de España, especialmente durante las comidas navideñas. Su popularidad en estas fechas se debe, en parte, al tiempo y dedicación que requiere limpiar el cardo fresco.
- Uso de cardo en conserva: Hoy en día, el cardo puede encontrarse en conserva, ya cocido en su jugo, lo que facilita mucho la preparación y ahorra tiempo. Si decides utilizar cardo fresco, el proceso de limpieza y cocción requiere más esfuerzo. El éxito de esta receta dependerá de la calidad de los embutidos que utilices.
- Limpieza del cardo fresco: Limpiar el cardo es una tarea laboriosa, por lo que se recomienda usar guantes de goma para evitar que las manos se oscurezcan, o bien frotarlas con un poco de limón. Para limpiar el cardo fresco, retira las hojas exteriores y separa las pencas del tallo. A continuación, quita generosamente las hebras de ambas caras de las pencas, tanto la parte convexa como la cóncava. Deshazte de las partes huecas y corta las pencas en trozos de unos cinco centímetros.
- Evitar la oxidación: Coloca los trozos limpios en un recipiente con agua, una cucharadita de harina y unas gotas de limón para evitar que se oxiden y se pongan negros, de manera similar a lo que ocurre con las alcachofas.
- Cocinar el cardo en olla a presión: Llena una olla a presión con suficiente agua y añade una cucharada de harina. Cuando el agua comience a hervir, añade el cardo y deja cocer durante unos 10 minutos. Pasado este tiempo, escurre el agua y rellena con agua limpia hasta cubrir el cardo. Esta operación ayudará a eliminar el posible amargor del cardo. Añade una cucharada más de harina y menos de media cucharadita de sal (ten cuidado con la sal, ya que los embutidos aportarán más sal al guiso). Cierra la olla a presión y cocina durante unos 5 minutos, desde que la válvula alcance la presión en el nivel 2.
- Preparar los ingredientes adicionales: Mientras tanto, cuece dos huevos duros. Corta el chorizo y el jamón en taquitos generosos. Saltea ambos en una sartén con unas gotas de aceite de oliva hasta que estén dorados. En otra sartén, tuesta las almendras con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, con cuidado de que no se quemen. Luego, machácalas en un mortero, pero sin triturarlas del todo, para que se noten en la textura del plato.
- Montar el guiso: Pasa el cardo y un poco de su caldo a una olla grande. Añade el sofrito de chorizo y jamón, y deja hervir a fuego lento durante un par de minutos. Prueba y ajusta el punto de sal si es necesario.
- Finalizar el plato: Añade las almendras machacadas y el huevo duro picado. Asegúrate de que el guiso tiene algo de caldo, ya que no debe quedar seco, pero tampoco ser una sopa.