- Preparación inicial: Coloca las carcasas y los huesos en la olla a presión y cúbrelos con agua.
- Hervir y desespumar: Lleva a fuego medio-alto hasta que comience a hervir. Cuando se forme espuma en la superficie, retírala con una cuchara para obtener un fondo más limpio.
- Añadir los vegetales y hierbas: Incorpora la cebolla, las zanahorias, el apio, el ajo, la hoja de laurel y el tomillo (si lo estás utilizando). Como es un fondo básico, no añadas sal, ya que su cantidad puede variar según la receta en la que se use.
- Cocción a presión: Cierra la tapa de la olla a presión y aumenta el fuego hasta alcanzar la presión máxima. Una vez que la presión esté establecida, reduce el fuego a medio-bajo y cocina durante aproximadamente 25-30 minutos. Si estás utilizando huesos más grandes y duros, puedes prolongar la cocción hasta 40 minutos.
- Liberación de presión: Al finalizar el tiempo de cocción, apaga el fuego y deja que la presión se libere de forma natural. Si prefieres, utiliza el método de liberación rápida siguiendo las instrucciones de tu olla a presión.
- Colado: Abre la olla con cuidado y cuela el fondo a través de un colador fino o una estameña para separar los líquidos de los sólidos. Desecha los sólidos.
- Enfriado y almacenamiento: Deja enfriar el fondo. Si prefieres, refrigéralo y retira la capa de grasa una vez que esté fría. Puedes conservarlo en el refrigerador durante unos días o congelarlo en porciones para usar más adelante.