Callos con garbanzos

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Ingredientes:

3 raciones
– ½ Kg callos precocinados
– ½ bote de garbanzos cocidos
– 1 vaso de caldo de pollo
– 1 pimienta de cayena
– 1 cucharadita de perejil picado

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Los callos a la madrileña se preparan principalmente con estómago de vaca (callos), morro y patas de cerdo, chorizo y morcilla, y a menudo se acompañan con garbanzos. Este plato es muy representativo de la cocina castiza de Madrid y suele servirse en cazuelas de barro. Su popularidad en la capital española data de siglos atrás, y hoy sigue siendo un plato típico en muchos restaurantes y tabernas madrileñas, especialmente durante los meses más fríos.

Paso a paso de la receta

Dificultad: Fácil
130 Calorias / 100 gr.
  • Uso de callos ya preparados: Utilizar callos ya preparados es una opción mucho más sencilla que hacerlos desde cero, ya que encontrar los ingredientes adecuados puede ser complicado y su elaboración es bastante laboriosa. Los callos preconizados tienen una consistencia gelatinosa y se conservan bien en el frigorífico.
  • Calentar los callos: Coloca los callos en una cazuela y añade un poco de caldo de carne o agua, solo lo suficiente para que no queden demasiado secos. Los callos deben mantenerse jugosos durante la cocción.
  • Añadir los garbanzos: Incorpora los garbanzos ya cocidos, preferiblemente de conserva. Ten en cuenta que los garbanzos de lata suelen ser más firmes que los cocidos en casa, lo cual es ideal para que mantengan su forma en la cocción.
  • Cocción a fuego lento: Calienta todo a fuego lento hasta que los garbanzos estén tiernos, pero con cuidado de no cocinarlos en exceso. Es importante que el guiso quede ligeramente caldoso y no demasiado espeso.
  • Ajustar el picante y la sal: Los callos preconizados suelen tener poco o nada de picante, por lo que es recomendable añadir una cayena entera. Cuidado, ya que una sola cayena puede hacer que el plato sea bastante picante. Prueba y ajusta el punto de sal si es necesario, y espolvorea una cucharadita de perejil picado para añadir un toque de frescura.
  • Añadir manitas y morro (opcional): Si quieres darle un toque más tradicional, puedes comprar manitas y morro de cerdo, que son más fáciles de encontrar en supermercados y charcuterías. Cocínalos en una olla a presión hasta que estén tiernos, trocéalos y agrégalos a los callos. Esto enriquecerá el guiso con más sabor y textura.
  • Presentación: Sirve los callos en cazuelas de barro previamente calentadas para que mantengan bien el calor. Acompáñalos con un buen pan de hogaza, perfecto para disfrutar de las «pringadas» (mojar el pan en la salsa).