- Preparación de las alcachofas: Pela y limpia las alcachofas, dejando solo el corazón y parte de los tallos. Colócalas en un recipiente con agua y zumo de limón para evitar que se oxiden. Coloca un peso sobre ellas para mantenerlas sumergidas. No retires todas las hojas exteriores hasta después de cocerlas; una vez cocidas, quita las hojas externas y deja solo las que no estén oxidadas.
- Preparación de las almejas: Coloca las almejas en un bol con agua fría y una cucharadita de sal. Desecha aquellas que estén rotas, abiertas o que no se cierren al tocarlas. Deja en remojo durante 30 minutos para que suelten la arena y luego enjuágalas bien bajo agua corriente.
- Cocción de las alcachofas: Hierve las alcachofas en abundante agua con una cucharadita de sal durante 20 a 30 minutos, o hasta que estén tiernas. Una vez templadas, córtalas en cuatro partes y elimina los pelillos del centro. Reserva parte del agua de cocción.
- Preparación de la salsa: En una cacerola ancha o sartén, calienta cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Saltea los dos dientes de ajo picados, evitando que se doren, junto con la cayena picada y sin semillas.
- Elaboración de la salsa: Añade la harina y remueve constantemente para que se cocine y no quede cruda. Vierte el vino blanco y medio vaso del caldo de cocción de las alcachofas, seguido de la mitad del perejil picado. Mezcla bien hasta obtener una salsa homogénea.
- Cocción de las almejas: Incorpora las almejas a la salsa y cocina hasta que se abran. Retíralas conforme se vayan abriendo y desecha las que no se abran.
- Incorporar las alcachofas: Agrega las alcachofas troceadas a la salsa y deja hervir suavemente durante un par de minutos para que se impregnen de sabor.
- Finalización: Añade las almejas nuevamente a la cacerola y cocina menos de un minuto, solo para calentarlas. Espolvorea con el resto del perejil picado antes de servir. Prueba ahora y pon el punto de sal que requieran (no antes ya que las almejas pueden aportar sal a la preparación)
- Servir: Sirve inmediatamente con un buen pan para mojar en la deliciosa salsa.