- Preparar la marinada: En un tazón grande, mezcla el yogur, la pasta de ajo y jengibre (o jengibre en polvo), cúrcuma, comino, pimentón, sal y el jugo de limón. Añade los cubos de pollo y asegúrate de que queden bien cubiertos por la marinada. Cubre el tazón con film y deja marinar en el refrigerador durante al menos 1 hora (para un sabor más intenso, puedes dejarlo marinar durante toda la noche).
- Cocinar el pollo: Precalienta el horno a 200°C o calienta una parrilla. Extiende el pollo marinado en una bandeja para hornear y cocínalo durante 15-20 minutos, o hasta que esté completamente cocido y dorado. Como alternativa, puedes dorar los trozos de pollo en una sartén a fuego medio-alto, volteándolos para que se cocinen de manera uniforme.
- Sofreír la cebolla: En una cacerola grande, calienta el aceite vegetal a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríela hasta que esté dorada y tierna, removiendo para evitar que se queme.
- Añadir ajo y jengibre: Incorpora la pasta de ajo y jengibre (o el jengibre en polvo) y cocina durante 1-2 minutos más, removiendo para que se integre bien con la cebolla.
- Cocinar el tomate: Añade el tomate triturado a la cacerola y deja que se cocine a fuego lento durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que espese y los sabores se mezclen.
- Incorporar especias y nata: Agrega el garam masala y mezcla bien. A continuación, vierte la nata y remueve hasta que quede completamente incorporada, formando una salsa cremosa y aromática.
- Agregar el pollo a la salsa: Añade los trozos de pollo cocidos a la salsa y mezcla bien para que se impregnen de todos los sabores. Cocina a fuego lento durante unos minutos más para que los sabores se combinen por completo.
- Servir: Sirve el pollo tikka masala caliente, acompañado de arroz basmati o pan naan, para disfrutar de este delicioso y reconfortante plato.