- Preparar los huevos: En un bol, bate los huevos con un tenedor hasta que estén bien mezclados. Añade una pizca de sal al gusto.
- Calentar el aceite: En una sartén antiadherente, calienta una cucharada de aceite a fuego bajo. El fuego debe mantenerse suave para evitar que la tortilla se dore en exceso, lo que podría amargarla y secarla.
- Cocinar la base de la tortilla: Cuando el aceite esté caliente, vierte los huevos batidos en la sartén. Remueve ligeramente con la parte trasera de un tenedor o una espátula, para que el huevo que empieza a cuajar en el fondo se distribuya de manera uniforme.
- Añadir los ingredientes: Cuando el huevo esté parcialmente cuajado pero aún meloso, distribuye homogéneamente los ingredientes elegidos sobre la superficie (como jamón, queso, espárragos, etc.).
- Dar forma a la tortilla: Deja que el huevo se cuaje un poco más y, con cuidado, dobla los extremos hacia el centro para formar un rulo. Si la sartén es grande, puedes simplemente doblarla por la mitad.
- Sellar la tortilla: Dale la vuelta con cuidado para sellar los pliegues y cocina durante menos de un minuto. Si has añadido queso, puedes dejarla un poco más de tiempo para que se derrita, pero evita que el interior quede demasiado seco.
- Servir: Acompaña la tortilla con unas patatas fritas estilo español o una ensalada fresca. Decora con una ramita de perejil para un toque final.
- Sugerencias de ingredientes: La tortilla francesa admite muchas combinaciones, como:
- Trozos de jamón york o jamón serrano.
- Cebolla pochada.
- Pimiento morrón.
- Queso.
- Espárragos trigueros cocidos y troceados.
- Chorizo en dados.
- Notas finales: Es un plato rápido, versátil y perfecto para combinar con guarniciones como patatas fritas o ensalada. Ideal para una comida ligera o como acompañamiento.



