- Preparar los pimientos: Retira el rabo y las semillas de los pimientos verdes. Añade una ligera cantidad de sal en el interior de cada pimiento.
- Calentar el aceite: En una sartén amplia, calienta cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego bajo. Coloca los pimientos en la sartén y tapa con una tapa para evitar salpicaduras y facilitar la cocción uniforme.
- Cocinar los pimientos: Cocina los pimientos a fuego lento, girándolos con regularidad para que se hagan por todos los lados. Asegúrate de que no se quemen en exceso; deben quedar blandos y ligeramente dorados.
- Ajustar el punto: Ten paciencia para lograr la textura perfecta: los pimientos deben quedar tiernos y algo tostados sin llegar a quemarse.
- Servir: Retira los pimientos de la sartén y espolvorea con sal en escamas para realzar su sabor.
- Variedades de pimientos:
- El pimiento alargado o malagueño, también llamado tipo italiano, es el ideal para freír.
- Los pimientos grandes y redondos, con más pulpa, son más adecuados para asar en lugar de freír.
- Los pimientos del Padrón, por su menor tamaño, se fríen de la misma manera pero necesitan menos tiempo de cocción para alcanzar su punto óptimo.