- Preparar la taza con el film: Forra una taza pequeña o cuenco con papel film, asegurándote de que el film sobresalga por los bordes. Engrasa ligeramente el interior del papel film con un poco de aceite o mantequilla, para evitar que el huevo se pegue.
- Cascar el huevo: Con cuidado, casca el huevo dentro de la taza, asegurándote de que la yema no se rompa. Este es el momento adecuado para añadir una pizca de sal y, si lo deseas, alguna especia o hierba al gusto.
- Cerrar el paquete: Junta los extremos del papel film alrededor del huevo para formar un paquete, tratando de eliminar el aire en el interior. Gira el papel film y átalo firmemente con hilo de cocina, o utiliza una pinza metálica si lo prefieres. Asegúrate de que el huevo quede bien sellado y sin fugas.
- Cocción: Lleva una olla con agua a ebullición suave (es importante que no hierva a borbotones). Coloca el paquete de huevo en el agua y cocina durante aproximadamente 4 minutos para obtener una yema líquida y clara cocida.
- Detener la cocción: Con una cuchara, retira el paquete del agua y colócalo inmediatamente en un recipiente con agua muy fría o agua con hielo. Esto detendrá la cocción y mantendrá el huevo en su punto perfecto.
- Desenvolver y servir: Con cuidado, abre el paquete quitando el hilo o la pinza y retira el film con delicadeza para no romper el huevo. Sirve inmediatamente.
Consejos adicionales:
- Si prefieres una yema más cocida, puedes dejar el huevo en el agua caliente durante 5-6 minutos en lugar de 4.
- La técnica del agua fría es fundamental para detener la cocción y evitar que el huevo siga cocinándose una vez fuera del agua.


