Crocante de morcilla

crocante-morcilla

Ingredientes:

4
– 1 morcilla de arroz de Burgos
– 4 cucharadas soperas de harina
– 4 cucharadas de almendras picadas
– 1 huevo batido
– Aceite de oliva para freiar

Categorias y etiquetas

La riqueza y profundidad de sabor de la morcilla combinadas con el toque crujiente y ligeramente dulce de las almendras crean un contraste delicioso que es difícil de resistir. El rebozado dorado y la forma redondeada de las bolitas las hacen visualmente atractivas, lo que las convierte en una excelente opción para servir en reuniones y celebraciones.

Paso a paso de la receta

Dificultad: Media
375 Calorias / 100 gr.
  • Preparar las almendras: Pica las almendras con un cuchillo hasta obtener trozos pequeños pero no finos como harina. Esto proporcionará una textura más crujiente y una mejor adherencia a las bolitas de morcilla.
  • Formar las bolitas de morcilla: Retira la piel de la morcilla y forma bolitas del tamaño de un bocado. Humedece tus manos con agua para evitar que la morcilla se pegue a tus dedos mientras formas las bolitas.
  • Rebozar las bolitas: Pasa cada bolita primero por harina, asegurándote de cubrirlas ligeramente. Luego, sumérgelas en huevo batido, y finalmente, rebózalas en las almendras picadas. Presiona suavemente para que las almendras se adhieran bien a la superficie.
  • Freír las bolitas: Calienta abundante aceite en una sartén a 180ºC. Fríe las bolitas en pequeñas tandas para no bajar la temperatura del aceite, cocinándolas unos pocos minutos hasta que estén doradas y crujientes.
  • Escurrir el exceso de aceite: Una vez fritas, transfiere las bolitas a un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  • Consumir o almacenar: Las bolitas de morcilla se deben consumir recién hechas, mientras están calientes o templadas para mejor sabor y textura. Si necesitas prepararlas con antelación, una vez formadas, puedes guardarlas en un recipiente herméticamente cerrado en la nevera, o incluso congelarlas para freír en otro momento.