- Preparar el hojaldre: Con un aro de pasta o un cortador circular, corta el hojaldre en discos de tamaño mediano (unos 8-10 cm de diámetro). Coloca los discos sobre una bandeja forrada con papel de hornear.
- Preparar las manzanas: Pela las manzanas y elimina el centro con un descorazonador. Utilizando una mandolina o un cuchillo afilado, corta las manzanas en láminas finas y uniformes. Reparte las láminas de manera homogénea sobre los discos de hojaldre, superponiéndolas ligeramente.
- Pincelar con mantequilla: Derrite la mantequilla hasta que tenga textura de pomada y pincela generosamente la superficie de las tartaletas, incluyendo las láminas de manzana.
- Hornear las tartaletas: Precalienta el horno a 180ºC. Hornea las tartaletas durante unos 20-25 minutos, o hasta que el hojaldre esté dorado y los bordes de las manzanas comiencen a tomar un color tostado. Retira del horno y deja templar.
- Espolvorear azúcar glas: Una vez las tartaletas estén templadas, espolvorea generosamente con azúcar glas para un acabado dulce y decorativo.
- Alternativa con melaza: Si prefieres un acabado más dulce, calienta un poco de mermelada de melocotón para obtener una melaza ligera y pincela las tartaletas en lugar del azúcar glas. Decora con media guinda para darles un toque clásico.
- Servir y acompañar: Sirve las tartaletas templadas. Para un contraste delicioso, acompáñalas con una bola de helado de vainilla, que equilibra perfectamente el calor de la tartaleta con la frescura del helado.
- Consejo adicional: Si buscas un toque extra de sabor, puedes añadir una pizca de canela en polvo sobre las láminas de manzana antes de hornear. Esto les dará un aroma más cálido y acogedor.