- Dorar los ajos: Lamina o pica los ajos y dóralos ligeramente en una sartén amplia con aceite de oliva virgen extra, cuidando que no se quemen.
- Saltear el jamón: Pica el jamón ibérico en trozos pequeños y saltea junto con los ajos en la misma sartén durante unos segundos. Retira y reserva ambos ingredientes.
- Rehogar las setas: En la misma sartén, añade las setas congeladas y cocínalas a fuego vivo. Durante la cocción, soltarán bastante líquido. Remueve ocasionalmente para que se cocinen de manera uniforme.
- Reducir el líquido: Cuando el líquido de las setas haya reducido parcialmente, puedes añadir un chorrito de vino de Jerez y unas gotas de limón para potenciar el sabor. Deja que se reduzca un poco más.
- Incorporar ajo y jamón: Una vez el líquido esté casi evaporado, reincorpora el ajo laminado y el jamón ibérico a la sartén. Añade un par de cucharadas de perejil fresco picado y mezcla bien.
- Preparar los huevos poché: Mientras se cocinan las setas, prepara los huevos poché según la receta que puedes ver en el link adjunto.
- Montar el plato: Reparte las setas salteadas en platos individuales. Añade una pizca de sal en escamas y coloca un huevo poché encima de cada ración.
- Opcional: Puedes decorar el plato con un poco más de perejil fresco o unas gotas adicionales de aceite de oliva virgen extra.