- Elegir el queso: Puedes utilizar queso tipo crema o queso fresco de Burgos como base del relleno. Este admite variaciones según el gusto, como espárragos verdes cocidos, palitos de cangrejo, tiras de pimiento de piquillo, alcaparras o pistachos picados, que aportan textura y sabor.
- Montar el rulo: Extiende láminas de salmón ahumado sobre un papel film. Coloca el relleno elegido en el centro de las láminas. Con ayuda del papel film, enrolla formando un rulo compacto y aprieta bien los extremos para que mantenga la forma.
- Congelar: Coloca el rulo en el congelador hasta que esté completamente sólido. Esto facilitará el corte posterior.
- Cortar las porciones: Una vez congelado, retira el papel film y corta el rulo en rodajas de aproximadamente dos dedos de grosor.
- Presentar: Coloca cada rodaja sobre cucharas de degustación o un plato. Decora con pequeñas porciones de sucedáneo de huevas de pescado negras y rojas.
- Servir: Espera unos minutos para que las rodajas se descongelen y adquieran una textura óptima. Sirve y disfruta de este elegante aperitivo.