- Cortar las patatas: Corta las patatas en bastones muy finos. Para facilitar el proceso, utiliza una mandolina para obtener lonchas delgadas y luego corta las tiritas con un cuchillo, aunque requiere algo de paciencia.
- Preparar las patatas: Coloca las patatas ya cortadas en un bol con agua muy fría y hielo. Es importante que el agua esté muy fría para eliminar el exceso de almidón y mejorar la textura. Deja las patatas en la nevera durante al menos 20 minutos.
- Escurrir y secar: Escurre las patatas en un colador y sécalas bien con un paño limpio o papel de cocina para evitar que el aceite salpique al freírlas.
- Freír las patatas: Calienta abundante aceite en una sartén a temperatura alta, pero sin que llegue a humear. Fríe las patatas en pequeñas tandas para que queden crujientes y doradas. Vigila de cerca, ya que se cocinan muy rápido.
- Escurrir y salar: Coloca las patatas en un escurridor o sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. En el último momento, añade sal al gusto.
- Usos recomendados:
- Estas patatas paja son ideales para acompañar guisos con salsa, como albóndigas en salsa española, aportando un toque crujiente.
- También son perfectas como decoración para platos que contrasten bien con su textura, como huevos fritos o carne asada.