- Tamizar la harina: Pesa y tamiza la harina para asegurar una textura uniforme.
- Activar la levadura: En un bol amplio, vierte una pequeña cantidad de agua tibia, añade la levadura y el azúcar, mezcla hasta disolver y deja reposar 5 minutos para que la levadura se active.
- Mezclar ingredientes secos y líquidos: Incorpora la harina tamizada y la sal al bol y mezcla con una espátula, añadiendo poco a poco el resto del agua hasta formar una masa.
- Incorporar el aceite: Agrega el aceite de oliva virgen extra y mezcla bien. Deja reposar la masa durante 20 minutos para que los ingredientes se integren mejor.
- Amasar: Amasa durante 7 minutos hasta que la masa esté lisa, homogénea y ligeramente elástica.
- Formar los bollos: Divide la masa en 6 porciones de aproximadamente 70 gramos cada una. Forma los bollos plegando los bordes hacia el centro para darles una forma redonda.
- Preparar para hornear: Coloca los bollos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal o en moldes de silicona. Espolvorea ligeramente con harina y realiza un corte profundo en la superficie de cada bollo con un cuchillo afilado.
- Hornear con vapor: Introduce la bandeja en el horno sin precalentar. Si tu horno tiene función de vapor, actívala. Si no, coloca un recipiente apto para horno con agua hirviendo o cubre los bollos con un recipiente para retener la humedad.
- Dorado final: Ajusta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo y hornea durante 35 minutos. Retira el vapor o el recipiente que cubre los bollos 10 minutos antes de finalizar el horneado para que se doren.
- Enfriar: Retira los bollos del horno y colócalos sobre una rejilla para que se enfríen.


