- Preparación de las paletillas de cordero: Utilizaremos un horno eléctrico, lo más común en las ciudades españolas, aunque un horno de leña sería ideal para este asado. Escoge paletillas de cordero lechal, que son pequeñas, tiernas y de sabor suave. Realiza un par de cortes en cada paletilla para facilitar el asado.
- Marinar el cordero: Frota las paletillas con un ajo crudo, luego pincélalas con aceite de oliva. Sazona con sal, pimienta, tomillo y romero. Coloca las paletillas en una fuente apta para horno, preferiblemente de barro, que conserva mejor el calor. Añade al fondo de la fuente el agua, el vino y el vinagre para aportar humedad al asado.
- Asar las paletillas: Precalienta el horno a 250ºC y, una vez coloques la bandeja, reduce la temperatura a 160-170ºC. Asa el cordero, pincelándolo con su propia salsa y dándole la vuelta cada 20 minutos. Verifica que siempre haya líquido en el fondo; si es necesario, añade un poco de agua para mantener la humedad y garantizar que la carne quede jugosa. Si dispones de un horno con función de vapor, utilízala para un mejor resultado.
- Preparar las patatas panaderas: Corta las patatas en rodajas uniformes y la cebolla en juliana. En una sartén o cazuela amplia, calienta dos vasos de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Cocina las patatas y la cebolla, dándoles la vuelta un par de veces, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Escurre bien las patatas en un colador, conservando el aceite en un recipiente para reutilizarlo. Sazona las patatas y reserva.
- Montaje y dorado final: Cuando la carne comience a separarse del hueso, saca la fuente del horno. Retira las paletillas y coloca las patatas panaderas en la base de la fuente como una cama, colocando las paletillas encima. Regresa la fuente al horno, usando la función de grill, para dorar el cordero y que las patatas absorban los jugos del asado.
- Servir: Sirve el cordero dorado y jugoso sobre las patatas panaderas, que habrán adquirido el sabor del asado.