- Preparar los pimientos: Pincela bien los pimientos rojos con aceite de oliva virgen extra. Este paso no solo asegura que se cocinen de manera uniforme, sino que facilita el proceso de pelado posterior.
- Asar los pimientos: Coloca los pimientos en una bandeja o recipiente apto para horno y hornéalos a 180ºC. Asegúrate de girarlos cada 10-15 minutos para que se asen de manera uniforme por todos sus lados y se doren ligeramente. El tiempo total de cocción suele estar en torno a los 45 minutos, pero puede variar dependiendo del horno.
- Enfriar y pelar: Una vez que los pimientos estén bien asados, déjalos enfriar lo suficiente para que puedas manipularlos sin quemarte. Retira la piel, las semillas y el tallo con cuidado. Después, corta los pimientos en tiras finas y uniformes.
- Montar la ensalada: Coloca las tiras de pimiento asado en una bandeja o plato amplio. Añade rodajas de huevo duro distribuyéndolas de manera uniforme, y agrega unas lascas de buen atún en conserva (preferiblemente en aceite de oliva).
- Aliñar la ensalada: Riega generosamente con aceite de oliva virgen extra para realzar el sabor de los pimientos y el atún. Espolvorea escamas de sal por encima para finalizar, ajustando la cantidad según tu gusto.
Opcional:
Si deseas, puedes añadir un toque de vinagre de vino o vinagre de Jerez al aliño para darle un punto de acidez. También puedes decorar con aceitunas negras o añadir un toque de ajo picado muy fino para potenciar el sabor.



