- Precalienta el horno a 200°C. Aunque la receta original indicaba 180°C, subir un poco la temperatura puede ayudar a que la coliflor se dore mejor y quede más crujiente.
- Prepara la coliflor: Lava bien la coliflor y retira las hojas exteriores. Puedes dejarla entera o dividirla en ramilletes, según tu preferencia. Si la dejas entera, haz unos cortes superficiales en la base para que se cocine de manera más uniforme.
- Prepara la pasta de mostaza: En un bol, mezcla la mostaza de Dijon, el queso parmesano rallado, el aceite de oliva, sal y pimienta negra al gusto. Mezcla bien hasta obtener una pasta homogénea.
- Unta la coliflor: Coloca la coliflor en el centro de dos pliegos de papel de aluminio cruzados. Unta toda la coliflor con la pasta de mostaza, asegurándote de que quede bien cubierta por todos lados.
- Envuelve la coliflor: Cierra bien el papel de aluminio formando un papillote. Asegúrate de que quede bien sellado para que el vapor se mantenga dentro y la coliflor se cocine en su propio jugo.
- Hornea: Coloca el papillote en el horno precalentado y hornea durante 60 minutos, o hasta que la coliflor esté tierna. El tiempo de cocción dependerá del tamaño de la coliflor y de si la dejaste entera o en ramilletes.
- Comprueba la cocción: Abre con cuidado el papillote y comprueba si la coliflor está tierna introduciendo un palillo largo o un tenedor. Si aún está dura, vuelve a cerrar el papillote y hornea por unos minutos más.
- Gratina (opcional): Si deseas darle un toque dorado y crujiente a la coliflor, puedes abrir el papillote y espolvorear un poco más de queso parmesano rallado por encima. Luego, gratina en el horno durante unos minutos, hasta que el queso se derrita y se dore.
- Sirve: Retira la coliflor del horno y déjala reposar unos minutos antes de servir. Puedes decorar con hierbas frescas picadas, como perejil o tomillo, y añadir un poco más de pimienta negra recién molida al servir.