Frases famosas

«El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de miseria».


«Igualdad oigo gritar / al jorobado Torroba,

y se me ocurre pensar…

¿Querrá verse sin joroba / o nos querrá jorobar?»


«Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involucrarme y lo aprendo»


«Quién no es guapo a los veinte años, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será guapo, fuerte, rico o sabio»


«Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro».


«Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones..»


«La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados»


Lady Astor, la primera mujer en el parlamento británico, estaba constantemente en desacuerdo con el primer ministro británico Winston Churchill. Durante un debate, Lady Astor declaró que si fuera su mujer le pondría veneno en el té. Churchill respondió: “Señora, si yo fuera su marido, me lo bebería”.


El pueblo no elige a quien lo cura, sino a quien lo droga.


Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.


Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados


Si te encuentras solo cuando estas solo, estas en mala compañía.


Nunca discutas con un estúpido. Te hará descender a su nivel, y ahí te vencerá por experiencia.


Nadie ofrece tanto como el que no cumplirá.


La estadística es una ciencia que demuestra que si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno.


Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado


Un fanático es alguien que no puede cambiar sus opiniones y que no quiere cambiar de tema


Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella


Los hombres engañan más que las mujeres; las mujeres, mejor


La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.


Quienes renuncian a la libertad para obtener seguridad, no tendrán ni libertad ni seguridad.


No es que los pueblos tengan los gobiernos que se merecen, sino que la gente quiere los gobernantes que se le parecen.