- Dorar la carne: En la olla rápida, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio-alto. Añade el morcillo y dora bien por todos lados durante unos minutos, hasta que esté dorado. Esto añadirá un extra de sabor y color a la carne.
- Añadir las verduras: Una vez dorada la carne, incorpora media cebolla, los pimientos, las zanahorias y una hoja de laurel. Remueve ligeramente para que se mezclen con los jugos de la carne.
- Añadir el agua y el caldo casero: Vierte 500 ml de agua junto con 100 ml de caldo de carne casero (puede ser de jamón, pollo o hueso de ternera). Si no tienes caldo casero, utiliza solo agua y una pizca de sal.
- Cocción a presión: Cierra la olla rápida y cocina a presión alta durante 25-30 minutos.
- Liberar la presión: Deja que la presión se libere de forma natural. Abre la olla, retira la carne y deja que se enfríe un poco. Reserva tanto el caldo como las verduras cocidas.
- Preparar el sofrito: En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio. Añade la otra mitad de la cebolla finamente picada y los dientes de ajo. Sofríe hasta que estén dorados y bien caramelizados.
- Cocinar el tomate: Incorpora el tomate triturado al sofrito y cocina a fuego lento durante unos 10 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que el tomate se haya reducido y concentrado.
- Añadir especias: Añade el comino y el pimentón al sofrito, mezclando bien para que las especias se integren en la salsa.
- Triturar las verduras: Pasa las verduras cocidas (pimientos y zanahorias) junto con un poco del caldo reservado por un pasapurés o chino hasta obtener una textura suave y bien triturada.
- Incorporar las verduras al sofrito: Añade la mezcla de verduras trituradas al sofrito en la sartén y remueve bien para integrar todos los ingredientes.
- Añadir la carne: Desmenuza la carne de morcillo y añádela a la sartén junto con las verduras y el sofrito. Cocina a fuego lento, añadiendo más caldo si es necesario para mantener una consistencia jugosa pero no líquida, durante 10-15 minutos para que los sabores se mezclen bien.
- Ajustar el sabor: Prueba y ajusta el sabor con sal y pimienta al gusto. Si lo deseas, puedes añadir aceitunas o alcaparras para un toque adicional de sabor.
- Servir: Sirve el plato caliente acompañado de arroz blanco, patatas o pan crujiente. También es ideal para preparar burritos, junto con guacamole, pico de gallo y tortillas de maíz.