- Tipo de lentejas: Esta receta se puede preparar con lentejas pardinas, que no necesitan remojo previo, a diferencia de las lentejas castellanas, más grandes, que sí requieren estar en remojo antes de cocinarlas.
- Preparar el majado: En una sartén, fríe las dos rebanadas de pan junto con el diente de ajo pelado entero hasta que estén dorados. Coloca el pan y el ajo fritos en un mortero, añade una cucharadita de perejil picado y machaca todo hasta obtener una pasta homogénea.
- Sal y concentración del caldo: No añadas sal al principio, ya que el caldo tendrá sal y, al reducirse durante la cocción, el sabor podría concentrarse demasiado.
- Preparar el sofrito: Sofríe la media cebolla picada en la misma sartén hasta que esté dorada. Añade tres cucharadas de tomate triturado y deja cocinar durante un par de minutos. Retira la sartén del fuego y agrega una cucharadita de pimentón dulce, removiendo bien para integrar.
- Cocción de las lentejas: En una olla grande, añade una taza de lentejas, un buen trozo de chorizo, la punta de jamón, un trozo de tocino y una hoja de laurel. Vierte dos tazas de caldo de jamón o de caldo de pollo, junto con tres tazas de agua. Tapa la olla y cocina a fuego lento.
- Opción saludable: Si lo prefieres se puede no añadir el chorizo, la punta de jamón y el tocino, para que sean más saludables pero, sinceramente, no son lo mismo.
- Incorporar el majado y el sofrito: Añade el majado de pan frito y el sofrito de tomate a la olla con las lentejas. Cocina a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que las lentejas estén tiernas.
- Añadir patata y zanahoria: Aproximadamente 20 minutos antes de que las lentejas estén completamente cocidas, añade una patata pequeña cortada en cubos y una zanahoria en rodajas finas. Prueba el punto de sal en este momento y ajusta si es necesario.
- Servir las carnes: Retira el chorizo, el jamón y el tocino de la olla. Córtalos en trozos y sírvelos aparte para que cada comensal pueda servirse a su gusto.