Patatas bravas

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Ingredientes:

4 raciones
– 3 patatas medianas
– 4 cucharadas de oliva extra virgen
– 1 taza de aceite para freír las patatas
– 2 cucharadas de pimentón dulce
– 2 cucharadas de pimentón picante
– 1 cucharada sopera de harina
– 3 tazas de caldo de pollo
– 1 cucharadita de sal

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Origen en Madrid: Se cree que las patatas bravas se originaron en Madrid en los años 60. Fueron creadas como una tapa económica y fácil de preparar, perfecta para acompañar cañas de cerveza o vino en bares y tabernas. En los primeros registros, las patatas se servían con una salsa a base de pimentón, aceite y caldo, con un toque picante, lo que dio lugar a su nombre "bravas" por el sabor atrevido.

Elemento democrático de las tapas: Las patatas bravas se han convertido en una de las tapas más populares de España por su sencillez, bajo costo y versatilidad. Están presentes en bares y restaurantes de todo el país, y cada establecimiento suele presumir de su propia receta de salsa.

Paso a paso de la receta

Dificultad: Media
180 Calorias / 100 gr.
  • Preparar el caldo y el aceite: Calienta tres tazas de caldo de pollo en un cazo y pon cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén. Calienta el aceite a fuego medio, asegurándote de que no llegue a echar humo.
  • Hacer la base de la salsa: Retira la sartén del fuego y añade el pimentón dulce y el pimentón picante. Remueve rápidamente para integrar los pimentones y evitar que se quemen. Añade una cucharada de harina y mezcla bien hasta formar una masa similar a una bechamel.
  • Incorporar el caldo: Añade el caldo caliente poco a poco mientras remueves enérgicamente con unas varillas para evitar grumos. Ajusta la cantidad de caldo según la consistencia que desees para la salsa.
  • Freír las patatas: Corta las patatas en trozos generosos. Fríelas en abundante aceite caliente a fuego lento hasta que estén blandas. Retíralas de la sartén, sube el fuego del aceite y vuelve a freírlas hasta que queden doradas y crujientes por fuera.
  • Alternativa de cocción: Como alternativa, puedes cocer las patatas en abundante agua durante unos 20 minutos antes de freírlas en aceite bien caliente. Esto reduce el tiempo de fritura y asegura una textura tierna por dentro.
  • Montar el plato: Coloca las patatas fritas en una fuente y añade sal al gusto. Riega las patatas con la salsa caliente.
  • Variaciones: La receta tradicional solo utiliza pimentón en la salsa, pero si prefieres una textura más suave y un sabor ligeramente diferente, puedes añadir una cucharada de tomate frito a la mezcla.
  • Presentación típica: En bares, la salsa se suele servir en biberones para que cada comensal se sirva la cantidad deseada.